Codo
- Epicondilitis o codo de tenista
- Epitrocleítis o codo de golfista
- Rigidez de codo tras una lesión
Vuelve a usar el brazo sin que te frene el dolor
El codo, la muñeca y la mano se usan en todo. Por eso, cuando duelen, lo notas en cada gesto del día. Vamos al origen, no solo al síntoma.
La parte del cuerpo que más usamos y menos cuidamos
Es la parte de la fisioterapia en Idónneo centrada en el codo, la muñeca y la mano: tendinopatías por sobrecarga como la epicondilitis, atrapamientos nerviosos como el síndrome del túnel carpiano, rigidez tras un esguince o una inmovilización, y las molestias que deja un puesto de trabajo con mucho teclado y ratón. Estamos en Chamberí, junto a Cuatro Caminos, y trabajamos con terapia manual, punción seca y ejercicio terapéutico progresivo. Si tu caso viene de una fractura o de una cirugía, nuestra fisioterapia traumatológica cubre esa recuperación con más detalle.
Cuándo no es fisioterapia
Si hay un golpe reciente con hinchazón importante, deformidad visible, no puedes mover la zona en absoluto, o el hormigueo y la pérdida de fuerza no mejoran, eso es terreno de tu médico o de urgencias antes que nuestro. Te lo decimos claro en la valoración si es tu caso.
Exploramos el codo, la muñeca y la mano, medimos movilidad, fuerza de agarre y dolor, y revisamos qué gesto o postura mantiene la molestia.
Movilización articular, trabajo de tejido blando y liberación miofascial para reducir el dolor y devolver el deslizamiento normal a tendones y articulaciones.
En tendinopatías como la epicondilitis usamos punción seca sobre los puntos gatillo y, cuando aporta, ecografía para valorar el tendón con precisión.
Trabajo excéntrico y de carga progresiva, la base para que un tendón o una articulación rígida recupere su capacidad de trabajo sin recaer.
Lo que tratamos
Desde una epicondilitis de meses hasta la rigidez de una muñeca recién salida de la escayola. Si tu problema no aparece aquí, pregúntanos: es probable que también lo tratemos.
Cómo lo tratamos
Cada estructura responde de forma distinta. Esto es lo que solemos hacer en cada caso, con tiempos orientativos —cada persona evoluciona a su ritmo— y cuándo el problema deja de ser cosa nuestra.
Son tendinopatías por sobrecarga de los tendones que se insertan en el codo, muy ligadas al gesto repetido de la muñeca: teclado y ratón, raqueta, destornillador, cargar peso con la mano en pronación. Trabajamos con ejercicio excéntrico progresivo, terapia manual y punción seca sobre los puntos gatillo del antebrazo. Suele mejorar en semanas, pero un cuadro de meses de evolución puede llevar dos o tres meses de trabajo constante. Si el dolor aparece de golpe, con hinchazón importante o tras un golpe directo, o si notas hormigueo que baja por el brazo, conviene descartar antes con tu médico una causa distinta a la sobrecarga.
Inflamación o irritación de los tendones que cruzan la muñeca, habitual en quien repite el mismo gesto muchas veces al día: escribir, coser, cargar bebés en brazos, ciertos deportes de raqueta o de lanzamiento. El abordaje combina reposo relativo del gesto que la provoca, terapia manual, y ejercicio de carga progresiva del tendón. Las tendinitis leves mejoran en dos o tres semanas; las más evolucionadas, en varias semanas de trabajo. Si la muñeca está muy hinchada, caliente o no puedes moverla en absoluto, o si sospechas una caída con posible fractura, eso es terreno de urgencias o traumatología, no de fisioterapia.
Compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca, que da hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en el pulgar, índice y corazón, sobre todo por la noche. La fisioterapia trabaja la movilidad del nervio y del túnel carpiano, la postura de muñeca al trabajar y, si aplica, ejercicio de deslizamiento neural. Mejora casos leves o moderados, pero no todos: si hay pérdida de fuerza mantenida, atrofia del pulgar o los síntomas no ceden tras varias semanas de tratamiento, hace falta valoración médica para descartar la necesidad de una infiltración o una cirugía de liberación del túnel.
El tendón flexor del dedo se engancha al pasar por su polea y el dedo se queda bloqueado en flexión o hace un "clic" al estirarlo. En fases iniciales responde bien a terapia manual, estiramiento específico del tendón y adaptación de la actividad que lo provoca. Si el dedo se bloquea de forma persistente, duele de forma constante o el bloqueo no mejora en unas semanas, es tu médico quien debe valorar una infiltración o una liberación quirúrgica de la polea; nosotros te lo decimos con claridad si es tu caso.
Tanto un esguince como la rigidez que queda al quitar una escayola o un cabestrillo se abordan de forma parecida: primero recuperar el rango de movimiento con movilización articular y ejercicio activo-asistido, después la fuerza de agarre y la propiocepción, para que la muñeca aguante otra vez el trabajo diario sin miedo ni recaídas. Una rigidez leve puede resolverse en pocas semanas; tras una inmovilización larga, la recuperación completa puede llevar uno o dos meses. Si aún no tienes el alta médica de la lesión o la fractura, empieza por ahí: nosotros trabajamos una vez el hueso o el ligamento están en condiciones de moverse.
Dolor difuso en antebrazo, muñeca o base del pulgar por muchas horas de teclado y ratón, sin una lesión concreta detrás. Revisamos tu postura y tu puesto de trabajo, tratamos la sobrecarga muscular y de tejido blando, y te damos pautas de pausas activas y estiramiento para que no se repita. Suele responder bien en pocas semanas si se ajusta también el puesto de trabajo. Si el dolor va a más, se irradia hacia el hombro o el cuello, o aparece hormigueo constante en los dedos, conviene valorarlo con más detalle porque puede haber algo más que sobrecarga.
En claro
Cada sesión dura entre 45 y 60 minutos e incluye la valoración inicial en tu primera visita. No trabajamos con paquetes cerrados: el número de sesiones depende de la estructura afectada, del tiempo de evolución y de cómo respondes, y lo ajustamos sesión a sesión.

Tus especialistas
Fisioterapeuta · Especialista en traumatología
Fisioterapeuta especialista en traumatología y alto rendimiento, fisioterapia invasiva (EPI) y readaptación funcional. Valora personalmente cada caso de codo, muñeca o mano, diseña el plan de recuperación y te acompaña hasta que recuperas la fuerza y el movimiento que necesitas para tu día a día.
Fisioterapeuta colegiada · Col. 17158
Fisioterapeuta y osteópata (D.O.) con especial interés en tendinopatías y dolor por sobrecarga: epicondilitis, tendinitis de muñeca y molestias derivadas del puesto de trabajo. Combina terapia manual, punción seca y ejercicio excéntrico para tratar el tendón, no solo calmar el dolor.

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Estamos en Av. de la Reina Victoria 60, Local 1, 28003 Madrid · Chamberí, junto a Cuatro Caminos. Reserva online o llámanos y te explicamos todo sin compromiso.
Opiniones
Me hice aquí un estudio de la pisada y es todo una maravilla. Me iban explicando qué hacían y por qué.
Si el dolor viene de una sobrecarga o un gesto repetido —teclado, raqueta, cargar peso— y llevas días o semanas notándolo, la fisioterapia es un buen primer paso. Si hay un golpe reciente, hinchazón importante, deformidad, no puedes mover la zona en absoluto, o notas hormigueo y pérdida de fuerza que no mejora, acude antes a tu médico o a urgencias para descartar una fractura, una rotura o una compresión nerviosa que necesite otro tratamiento.
Depende del tiempo de evolución. Un cuadro reciente puede mejorar en unas semanas con ejercicio excéntrico, terapia manual y ajuste del gesto que lo provoca. Un codo de tenista de varios meses de evolución suele necesitar dos o tres meses de trabajo constante, porque el tendón necesita tiempo para adaptarse a la carga de nuevo.
Puede ayudar en casos leves o moderados, trabajando la movilidad del nervio mediano y la postura de la muñeca. No todos los casos se resuelven solo con fisioterapia: si hay pérdida de fuerza mantenida o los síntomas no mejoran en varias semanas, hace falta valoración médica para descartar una infiltración o una cirugía de liberación del túnel.
En fases iniciales, sí: con terapia manual, estiramiento específico del tendón flexor y adaptación del gesto que lo desencadena. Si el dedo se queda bloqueado de forma persistente o el bloqueo no mejora en unas semanas, es tu médico quien debe valorar si hace falta una infiltración o una liberación quirúrgica de la polea.
Depende del caso y del criterio de tu traumatólogo. Cuando la fractura o el ligamento aún no están en condiciones de moverse, es él quien tiene que darte el visto bueno. Una vez tienes el alta médica de la lesión, empezamos a trabajar movilidad, fuerza y propiocepción hasta que recuperas la función completa.
Se solapan mucho: esta ficha se centra específicamente en codo, muñeca y mano —tendinopatías, atrapamientos nerviosos, rigidez tras inmovilización y molestias de oficina—, mientras que nuestra fisioterapia traumatológica cubre fracturas, cirugías y lesiones de cualquier zona del aparato locomotor. Si tu caso es una fractura o un post-operatorio, échale un vistazo también a esa página.
El precio varía según la duración y el tipo de tratamiento. Te lo decimos sin compromiso al pedir cita, por teléfono (624 260 766) o por WhatsApp, antes de empezar.
En Av. de la Reina Victoria 60, Local 1, 28003 Madrid, barrio de Chamberí, junto al metro Guzmán el Bueno y cerca de Cuatro Caminos. Abrimos de lunes a viernes de 10:00 a 20:00.
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