Diabetes con años de evolución
Si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2 con más de cinco años de evolución, conviene establecer la línea base de tu sensibilidad y circulación.
Revisamos y protegemos tu pie diabético
La diabetes no avisa. Tu pie, sí. Una revisión a tiempo detecta lo que el dolor ya no puede contarte y previene la mayoría de las complicaciones.
Cuando el pie deja de avisarte
El pie diabético es la complicación que aparece cuando la diabetes daña los nervios y los vasos sanguíneos del pie. La neuropatía periférica hace que dejes de sentir el dolor, la presión o la temperatura, y la vasculopatía reduce el riego, de modo que una pequeña herida puede no cicatrizar y convertirse en una úlcera. Por eso la revisión periódica con los podólogos de Idónneo es la mejor herramienta de prevención: detecta el riesgo antes de que dé la cara. Y cuando ya hay una lesión, también tratamos: realizamos la cura de úlceras y heridas en consulta y solo derivamos a un centro especializado en los casos muy severos.
Valoramos tu sensibilidad protectora con el monofilamento de Semmes-Weinstein y otras pruebas para detectar si el pie ha dejado de avisarte del dolor o la presión.
Comprobamos el riego sanguíneo del pie con la palpación de pulsos y, cuando procede, el índice tobillo-brazo, para saber si una herida cicatrizaría bien.
Revisamos la piel en busca de durezas, grietas, maceración entre los dedos, el estado de las uñas y cualquier lesión incipiente que pueda complicarse.
Clasificamos tu pie según su nivel de riesgo (escala Wagner y valoración podológica) para decidir cada cuánto necesitas revisión y qué medidas tomar.
Te enseñamos a inspeccionar tus pies en casa, a elegir calzado y a detectar señales de alarma, con una pauta de autocuidado adaptada a tu caso.
Si ya hay una úlcera o una herida, la tratamos en consulta. Hacemos la limpieza, el desbridamiento, la descarga de presión y el seguimiento de la cicatrización. Solo derivamos a un centro especializado cuando la lesión es muy severa.
Para quién
Si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2 con más de cinco años de evolución, conviene establecer la línea base de tu sensibilidad y circulación.
Si notas hormigueo, entumecimiento o tu control de azúcar no es estable, el pie pierde protección y necesita seguimiento más cercano.
Juanetes, dedos en garra o durezas crean zonas de presión donde es más fácil que aparezca una úlcera. Conviene vigilarlas de cerca.
Si ya has tenido una úlcera o una herida que tardó en cerrar, el riesgo de que vuelva es alto y la revisión debe ser más frecuente.
Cómo funciona
Hablamos de tu tipo de diabetes, los años de evolución, tu control glucémico, antecedentes de heridas y el tratamiento que sigues con tu equipo médico.
Realizamos la exploración neurológica con monofilamento, la valoración vascular, la inspección de la piel y las uñas y la revisión de tu calzado y tu forma de apoyar.
Te entregamos tu clasificación de riesgo, la frecuencia de revisión recomendada y una pauta de autocuidado. Cuando detectamos signos de riesgo, coordinamos con tu médico o endocrino.
En claro
La revisión del pie diabético se hace en una única sesión de 30 a 45 minutos. Incluye la exploración neurológica y vascular, la inspección de la piel y las uñas y tu clasificación de riesgo, y sales con un plan de seguimiento y una pauta de autocuidado a medida.

Tu especialista
Podóloga colegiada · Col. 838283224
Carolina es la podóloga responsable de las revisiones del pie diabético en idónneo. Graduada en Podología (UCM), Podóloga Interna Residente (PIR), experta en patología y biomecánica deportiva, patología ungueal y podología médico-quirúrgica del pie. Realiza personalmente cada exploración, clasifica tu nivel de riesgo y, cuando detecta signos de riesgo vascular o neurológico, coordina el seguimiento con tu médico o endocrino.
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Opiniones
Me hice aquí un estudio de la pisada y es todo una maravilla. Me iban explicando qué hacían y por qué.
Depende de tu nivel de riesgo. Si no tienes alteraciones de sensibilidad ni circulación, se recomienda una revisión anual con el podólogo. Si hay neuropatía, vasculopatía o deformidades en el pie, la frecuencia sube a cada seis o tres meses. Si has tenido una úlcera o una amputación previa, el seguimiento es mensual o según pauta de tu equipo médico. En la primera visita, tu podólogo en Idónneo determina tu nivel de riesgo y fija la cadencia que necesitas.
Acude sin esperar a la próxima revisión si notas una herida o llaga que no cierra en menos de dos semanas, un cambio de color en alguna zona del pie —enrojecimiento, palidez o tono morado—, temperatura muy diferente entre un pie y otro, dolor en reposo, una uña encarnada con signos de infección, olor anormal o secreción. Ante cualquiera de estos signos, avisa también a tu médico o endocrino.
Una úlcera en el pie diabético es una urgencia podológica. En Idónneo la valoramos de inmediato para clasificar su gravedad con la escala Wagner, limpiamos y desbridamos la herida, la descargamos de presión y controlamos su evolución en revisiones sucesivas. Solo cuando la lesión es muy severa o requiere recursos hospitalarios derivamos a un centro especializado, siempre en coordinación con tu médico. No la tapes y esperes porque la progresión puede ser rápida. Llama a Idónneo o a tu médico ese mismo día.
En Idónneo, la revisión cubre la exploración neurológica con monofilamento de Semmes-Weinstein para valorar la sensibilidad protectora, la valoración vascular básica, la inspección de la piel —callosidades, grietas, maceración entre dedos—, el estado de las uñas y la evaluación del calzado y la forma de apoyar. Al terminar, recibes tu clasificación de riesgo, la frecuencia de revisión recomendada y una pauta de autocuidado.
Sí, y es importante que lo haga un podólogo colegiado, no un centro de estética. En el pie diabético, cortar mal una uña o retirar una dureza de forma agresiva puede provocar una herida que no cicatrice. El podólogo usa instrumental estéril, técnica adecuada y evalúa el estado vascular antes de intervenir.
No siempre, pero sí si tienes deformidades, zonas de apoyo excesivo o antecedentes de úlcera. El calzado terapéutico o las plantillas de descarga las prescribe el podólogo después de valorar tu pie. Un calzado mal adaptado es una causa frecuente de úlceras en pacientes con neuropatía, porque el pie no nota la presión ni la fricción.
Desde el diagnóstico. La neuropatía puede aparecer antes de que notes ningún síntoma, especialmente en diabetes tipo 2 con años de evolución no detectada. La primera revisión sirve para establecer la línea base de tu sensibilidad y circulación y fijar la frecuencia de seguimiento.
La podología no está incluida en la cartera de servicios de la Seguridad Social en la mayoría de comunidades autónomas, incluida la Comunidad de Madrid. Tenemos convenio con DKV: consúltanos las condiciones y la cobertura de tu póliza antes de pedir cita y te informamos sin compromiso.
Sí, tenemos convenio con DKV para podología y estudios de la pisada. Consúltanos tu número de póliza por teléfono o WhatsApp y te confirmamos la cobertura antes de darte cita.
Madrid no
se detiene