Fisioterapia
Cómo saber si tienes codo de tenista y cuánto tarda en curarse

La epicondilitis, o codo de tenista, es una lesión por sobrecarga de los tendones que se unen a la parte externa del codo. Duele al agarrar y girar la muñeca, y suele mejorar en meses: en la mayoría de los casos se resuelve en menos de un año [AJGP, 2020].
Si llevas semanas notando un pinchazo al abrir un bote o al coger la taza, sigue leyendo. Te contamos cómo reconocerla, cuánto suele durar, qué puedes hacer desde hoy y cuándo merece la pena que te vea un profesional.
Qué es el codo de tenista (epicondilitis)
Es una lesión de los tendones de los músculos que extienden la muñeca y los dedos, justo donde se insertan en el hueso de la parte externa del codo (el epicóndilo). Aparece por repetir una y otra vez gestos de giro y de agarre [Fisterra]. Hoy se entiende más como un tendón que se ha desgastado por la carga que como una inflamación pura; por eso el reposo, por sí solo, rara vez lo resuelve.
Es frecuente: afecta a entre el 1 y el 3 % de los adultos cada año, sobre todo entre los 35 y los 55 años.
También sale con el ordenador, las herramientas o el pádel
El nombre engaña. Cualquier actividad que obligue a agarrar algo y girar la muñeca muchas veces puede provocarlo: horas de teclado y ratón, pintar, atornillar, cortar con cuchillo o cargar bolsas con la palma hacia abajo [NHS].
Entre los deportes de raqueta también está el pádel: muchos partidos seguidos o un revés con la muñeca «rota» cargan los mismos tendones. Si es tu caso, la fisioterapia deportiva te ayuda a ajustar la carga sin dejar de jugar del todo, y aquí te contamos cuándo ir al fisio tras una lesión deportiva.
¿Duele por dentro del codo? Eso es epitrocleítis (codo de golfista)
Si el dolor está en la cara interna del codo, la del lado del cuerpo, probablemente sea una epitrocleítis o codo de golfista. Es la misma idea, pero en los tendones que doblan la muñeca. Se trata de forma parecida, aunque los ejercicios cambian.
Síntomas del codo de tenista
El síntoma principal es dolor en la parte externa del codo, que puede bajar hacia el antebrazo y que va a más con el tiempo si no se cambia nada.
Dónde duele y qué gestos lo despiertan
- Al apretar la mano: dar la mano, abrir un bote, escurrir un trapo.
- Al levantar algo con la palma hacia abajo: la taza, la sartén, una garrafa.
- Al girar la muñeca: usar un destornillador, abrir un pomo.
- Al tocar un punto concreto, un poco por delante del hueso externo del codo.
Muchas personas notan también menos fuerza al agarrar. Y es habitual que el codo moleste más después de un día largo de ordenador o de varios partidos.
Señales de que no es una epicondilitis
Hay cosas que no encajan con una sobrecarga y que conviene que vea primero un médico:
- El dolor empezó tras un golpe o una caída.
- El codo está muy hinchado, caliente o no puedes moverlo.
- Notas hormigueo o adormecimiento que baja hacia los dedos.
- Pierdes fuerza de forma clara y mantenida.
Si hubo golpe o fractura, la recuperación posterior entra en la fisioterapia traumatológica, pero el primer paso es el diagnóstico médico.
Cuánto dura el codo de tenista
Lo normal es que los síntomas duren entre 6 meses y 2 años, y que alrededor del 90 % de las personas estén recuperadas al cabo de un año. El NHS británico lo resume así: suele irse con descanso, pero a veces dura más de un año.
| Dato | Cifra | Fuente |
|---|---|---|
| Duración habitual de los síntomas | De 6 a 24 meses | AJGP, 2020 |
| Recuperados al cabo de un año | Alrededor del 90 % | AJGP, 2020 |
| Mejoran sin cirugía | Entre el 80 y el 95 % | AAOS OrthoInfo |
De qué depende que tarde semanas o meses
Sobre todo, de si sigues repitiendo el gesto que lo provoca. Un codo que cada día hace ocho horas de ratón con la muñeca doblada hacia arriba no tiene descanso. También cuenta el tiempo que lleves con dolor: un cuadro reciente responde antes que uno de varios meses.
Por qué el reposo total no lo arregla
Parar todo calma el dolor, pero el tendón no recupera fuerza si no se carga. La recomendación es reducir o evitar lo que te duele, no inmovilizar el brazo. Cuando vuelves de golpe a la actividad, el dolor suele volver con ella.
Qué puedes hacer tú desde hoy
Cambiar el gesto que lo provoca
- En el ordenador, apoya el antebrazo entero y deja la muñeca recta, sin levantarla.
- Coge peso con la palma hacia arriba o con las dos manos.
- Haz pausas cortas cada hora si trabajas con ratón o con herramientas.
- En el pádel, baja durante unas semanas el número de partidos antes que dejarlo del todo.
Tres ejercicios suaves para empezar

- Empuje sin movimiento. Antebrazo apoyado en la mesa, palma hacia abajo. Pon la otra mano encima e intenta levantar la mano de abajo sin que se mueva. Aguanta unos segundos y suelta.
- Bajada lenta. Con la muñeca fuera de la mesa y la palma hacia abajo, sujeta un peso muy ligero (una botella pequeña de agua sirve). Ayúdate de la otra mano para subirlo y bájalo tú despacio. Este trabajo de bajada lenta, llamado excéntrico, mejoró el dolor y la función a las seis semanas en un ensayo clínico.
- Estiramiento. Brazo estirado al frente y palma hacia abajo. Con la otra mano, dobla con suavidad la muñeca hacia abajo hasta notar tensión en la parte de arriba del antebrazo.
Una molestia leve mientras los haces es aceptable. Si el dolor sube, dura más que al empezar o aparece hormigueo, para y consúltalo. Las repeticiones y el peso dependen de cada caso: en consulta los ajustamos a ti.
Qué sirve y qué no entre la cinta, el frío y los antiinflamatorios
- Cinta o brazalete para el antebrazo. Puede aliviar, y combinada con fisioterapia funciona mejor que cada una por separado. No cura por sí sola.
- Frío o calor. El NHS propone una bolsa fría o caliente hasta 20 minutos cada 2 o 3 horas para calmar el dolor.
- Antiinflamatorios en gel. Pueden aliviar el dolor durante las primeras semanas, aunque la evidencia es limitada; los que se toman por boca tienen resultados contradictorios y pueden sentar mal al estómago. Cualquier medicamento, consúltalo con tu médico o farmacéutico.
- Infiltraciones de corticoides. Alivian a corto plazo, pero a las 24 semanas no hay diferencia, y en un ensayo clínico los resultados al año fueron peores que con placebo. La decisión es siempre de tu médico.
Cuándo ir al fisio y cuándo al médico
| Pide cita de fisioterapia si… | Ve primero al médico si… |
|---|---|
| El dolor vino poco a poco, con un gesto que repites. | Empezó tras un golpe o una caída. |
| Llevas dos semanas o más cuidándote en casa y no mejora. | El codo está muy hinchado, caliente o no lo puedes mover. |
| Te duele al trabajar, al jugar o al coger cosas. | Tienes hormigueo o pérdida de fuerza que no se va. |
Como referencia, el NHS aconseja consultar si el dolor sigue tras al menos dos semanas de descanso y cuidados en casa, y considera la fisioterapia si a las seis semanas no hay mejoría. En una clínica privada no necesitas volante para venir.
Si llevas semanas con dolor al coger cosas, te valoramos en Chamberí.
Señales para pedir cita de fisioterapia
Que el dolor te cambie el día a día es motivo suficiente: si ya evitas dar la mano, si cambias de brazo para coger la sartén o si el pádel te deja el codo dolorido dos días. También si tu médico ya te ha dicho que es una epicondilitis y quieres un plan para recuperarte.
Qué hacemos en la primera sesión
En la fisioterapia para la epicondilitis en Chamberí empezamos por una valoración: cómo empezó, qué gestos lo despiertan, cuánta fuerza de agarre tienes y qué postura mantienes al trabajar o al jugar. Con eso preparamos un plan con terapia manual, ejercicio terapéutico progresivo y, cuando está indicada, punción seca. Si aporta, usamos ecografía musculoesquelética para ver el tendón. Te vas con ejercicios para casa y con una idea clara de qué puedes seguir haciendo.

Preguntas frecuentes
¿Se cura solo el codo de tenista?
Muchas veces mejora sin tratamiento específico: alrededor del 90 % de las personas están recuperadas al año. Pero un año es mucho tiempo con dolor, y en algunos casos dura más. Cambiar el gesto y cargar el tendón de forma progresiva ayuda a no quedarse en ese grupo.
¿Puedo seguir jugando al pádel o trabajando con el ordenador?
En la mayoría de los casos, sí, con ajustes. Lo que se busca es bajar la carga lo justo para que el dolor no vaya a más: menos partidos, pausas en el ordenador, apoyar bien el antebrazo. Si el dolor sube durante la actividad o al día siguiente, es señal de que toca bajar un poco más.
¿Hace falta una ecografía o una resonancia?
Para diagnosticarla, normalmente no: basta con la historia y la exploración, y las imágenes no predicen cómo va a evolucionar. Tu médico puede pedirlas si sospecha otra lesión o si no mejora con el tratamiento.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes dolor, consulta a tu médico o a tu fisioterapeuta.